El ministro de Energía, Juan Carlos Blum, confirmó que mantiene negociaciones directas con Mitsubishi y General Electric para comprar turbinas que permitirían operar dos centrales de ciclo combinado con una potencia conjunta de 600 MW. Por la demora internacional en entrega de equipos, el Gobierno activó un plan de emergencia que incluye la extensión de contratos de barcazas por 200 MW, la contratación de una tercera unidad flotante y la búsqueda de hasta 525 MW en generación térmica terrestre.

Qué está negociando el Gobierno

El eje de la estrategia del Ministerio de Energía es acelerar la incorporación de capacidad térmica que reduzca la dependencia de la generación hidroeléctrica, afectada por la sequía. Juan Carlos Blum dijo en una entrevista radial que conversa directamente con Mitsubishi y General Electric para conseguir turbinas destinadas a dos ciclos combinados a gas y diésel, con una potencia estimada en 600 megavatios.

El ministro advirtió que la alta demanda global por estos equipos y la especulación de fondos privados han desplazado plazos de entrega hasta 2032. "Estoy, y es literal la palabra, llorando a Mitsubishi para que nos venda dos ciclos combinados de 600 megavatios a gas", declaró Blum, y añadió que muchas turbinas están siendo adquiridas por privados que luego las almacenan u ofrecen en mercados secundarios.

Transparencia y compras directas

Blum defendió las gestiones directas con las multinacionales y aseguró que ese diálogo evita riesgos de corrupción en procesos intermedios. Señaló además que la falta de credibilidad internacional heredada y lo que calificó como 'piratería' en el mercado dificultaron compras previas.

Plan de emergencia: barcazas, barcazas y más barcazas

Ante la imposibilidad de recibir equipos nuevos en plazos inmediatos, el Ministerio activó medidas de corto y mediano plazo. Entre ellas:

  • Renovación de contratos de barcazas (Karpowership): 200 MW. El Gobierno confirmó la extensión de estos contratos y anunció que la potencia adicional se incorporará al sistema eléctrico en la última semana de septiembre.

  • Contratación de una tercera barcaza a gas natural: la contratación está en marcha y el arribo previsto es entre finales de noviembre e inicios de diciembre de 2026. Este contrato incluiría también capacidad de almacenamiento; debido a la limitada producción local, el suministro de combustible para esa unidad se articularía mediante procesos de importación liderados por Petroecuador.

  • Arrendamiento térmico terrestre: meta de hasta 525 MW. No obstante, por restricciones en la oferta internacional, apenas se han contratado 120 MW hasta ahora.

Limitaciones en la oferta internacional

El Ejecutivo enfrenta un mercado global de equipos de generación congestionado: fabricantes con carteras comprometidas y fondos privados que compran a gran escala han empujado plazos y precios. Esa coyuntura explica por qué medidas de arrendamiento y flotas flotantes son hoy la alternativa más rápida.

El factor del gas: producción nacional y necesidad de importaciones

La operación de las plantas de ciclo combinado depende del suministro de gas. Aunque el Gobierno fijó la meta de aumentar la extracción de gas natural de 20 a 45 millones de pies cúbicos diarios, la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) registró que al 17 de septiembre de 2026 la producción nacional alcanzó 24,1 millones de pies cúbicos diarios.

Esa brecha obliga a combinar recursos locales con compras internacionales. En el caso de la tercera barcaza, el combustible será suministrado mediante importaciones gestionadas por Petroecuador.

Costos y logística del combustible

Importar gas conlleva costos logísticos y contratos de largo plazo que el Gobierno debe negociar con proveedores internacionales. Además, la capacidad de almacenamiento incluida en la contratación de la barcaza busca mitigar riesgos de suministro intermitente.

Por qué esto importa para consumidores y empresas

La estrategia del Ejecutivo busca reducir el riesgo de cortes y racionamientos que afectan a hogares, industrias y al sector productivo en general cuando los embalses no alcanzan los niveles necesarios. El uso de generación térmica de emergencia pretende garantizar continuidad en la provisión eléctrica mientras se acelera la incorporación de ciclos combinados y se mejora la oferta de gas nacional.

Hidroenergía, clima y alta montaña

La sequía que afecta a cuencas hidrográficas demuestra la fragilidad del sistema cuando dependen en exceso de fuentes hídricas. En la Sierra, los páramos y la regulación hídrica vinculada a volcanes como Cotopaxi son fundamentales para el caudal de ríos que alimentan represas. La variabilidad climática del páramo influye directamente en la generación; por eso la diversificación con térmica es vista por el Gobierno como una medida de contingencia.

Qué dijo el ministro sobre la corrupción y la compra de equipos

Blum sostuvo que hablar directamente con GE y Mitsubishi reduce la posibilidad de que recursos públicos se desvíen en intermediaciones: "Hablamos directo con GE y Mitsubishi porque allí no hay la posibilidad de un solo centavo en corrupción", afirmó. También criticó la compra masiva de turbinas por parte de actores privados que, según él, especulan con la oferta internacional.

Riesgos y preguntas abiertas

Aunque las medidas de emergencia apuntan a mitigar el riesgo inmediato, quedan preguntas: cuánto costará finalmente la importación de combustible, qué impacto tendrá la extensión de contratos en las finanzas públicas, y si la producción nacional de gas podrá acercarse a la meta propuesta. Además, la prolongación de plazos por parte de fabricantes hasta 2032 obliga a planear alternativas de mediano y largo plazo.

Preguntas frecuentes

¿Qué negociación mantiene el Gobierno con Mitsubishi y GE?

El Ministerio de Energía está en gestiones directas para adquirir turbinas para dos centrales de ciclo combinado que sumarían 600 MW.

¿Por qué no llegan las turbinas de inmediato?

La alta demanda global y la compra masiva de equipos por parte de privados han retrasado las entregas; el Gobierno prevé entregas importantes hasta 2032 en algunos casos.

¿Qué medidas de emergencia se activaron?

Se extendieron contratos de barcazas por 200 MW, se avanza en la contratación de una tercera unidad flotante y se busca contratar hasta 525 MW en plantas térmicas terrestres (120 MW ya contratados).

¿La producción nacional de gas es suficiente?

No. Según ARCH, al 17 de septiembre de 2026 la producción fue de 24,1 millones de pies cúbicos diarios, lejos de la meta gubernamental de 45 millones; por eso se recurrirá a importaciones para algunas unidades.

¿Cuándo llegará la tercera barcaza?

El arribo está previsto entre finales de noviembre e inicios de diciembre de 2026, según la contratación en curso.